¿VIRGEN DE NUEVO?

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Tal vez en algún momento de tu vida tuviste relaciones sexuales sin haber estado casado(a). Ahora te siente decepcionado porque sientes que le has fallado a Dios. ¿Cómo puedes aliviar esa carga abrumadora? ¿Puedes acaso volver a obtener tu virginidad? Si Jesús le dijo a Nicodemo que podía nacer de nuevo, ¿puede decirle a un joven que puede volver a ser virgen? Y si es así, ¿qué tipo de virginidad sería esa?

Suena ridículo. ¿Virgen de nuevo? ¿Cómo es posible empezar de nuevo?

Una vez un hombre le hizo una pregunta similar a Jesús: «¿Cómo puede un hombre nacer siendo ya viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?» (Juan 3.4). Jesús le respondió que se refería a nacer de nuevo espiritualmente. Los humanos solamente pueden reproducir vida humana, pero el Espíritu Santo da una vida nueva que proviene del cielo (Juan 3.6).

Tú puedes perder tu virginidad física solo una vez. Lo hecho, hecho está. No puedes regresar de nuevo a ese momento y el pasado trae consecuencias físicas y emocionales. Si los recuerdos quedaron grabados en tu cerebro, no puedes pretender que se han ido. Pero espiritualmente, sí es posible empezar todo de nuevo.

Volver a nacer espiritualmente no destruye el pasado. Lo transforma. Una segunda oportunidad espiritual significa que no existen limitaciones para convertirse en lo que tu puedas. El Dios que hizo el universo de la nada puede tomar tu pasado y crear algo hermoso.

El apóstol Pablo habló sobre esta transformación cuando le escribió a un grupo de cristianos en Grecia. Ellos tenían mucho que lamentar de su pasado. Pero su pasado fue transformado porque confiaron en que Jesús los redimiría:

¿O no sabéis que los injustos no heredarán el Reino de Dios? No os dejéis engañar: no los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos de vosotros; pero fuisteis lavados, pero fuisteis santificados, pero fuisteis justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios. (1 Corintios 6.9–11)

¿Cómo se empieza este tipo de transformación? Lo primero que tienes que saber es que no puedes manejarla por tu propia cuenta. Necesitas el poder y el perdón de Dios. Y ¿dónde la encuentras? Sencillamente la pides. La transformación espiritual empieza tan simple y misteriosamente como eso. Tú la pides admitiendo tu necesidad. Y Dios va a trabajar en tu vida.

Así que cuando has dejado de tener relaciones sexuales y pides perdón ¿puedes decir que eres virgen otra vez? Tal vez ya no lo seas físicamente, pero debido a que Dios te ha purificado, eres virgen ante sus ojos. Eso quizá no limpie tu reputación o tus recuerdos pero sí aclara tu futuro con Dios. Puedes ser tan bueno como antes o mejor, porque Dios te da una segunda oportunidad, porque has nacido de nuevo.

Una vez que has experimentado el perdón de Dios, todavía tendrás que enfrentarte a los restos de tu pasado, por ejemplo, la culpa. Los sentimientos de culpa son respuestas internas emocionales y no siempre se puede confiar en ellos. Lo que podríamos llamar una conciencia culposa es a menudo una mezcla de sentimientos como remordimiento, pérdida, tristeza y vergüenza. Estos son sentimientos naturales para alguien que ha tenido relaciones sexuales.

El sentimiento de culpa no cambiará instantáneamente. Como otras consecuencias naturales —embarazo, enfermedades, o recuerdos dolorosos— los sentimientos no necesariamente desaparecen cuando Dios transforma tu vida. Pero él sí remueve tu aguijón. Por eso, aunque sigas sintiéndote culpable, es vital que conozcas que, mientras Dios esté interesado, no eres culpable. Esa es la verdad de 1 Juan 1.9; donde Dios promete que nos perdona y nos limpia cuando le confesamos nuestros pecados. Y esa es la verdad de Jeremías 31.34, donde Dios promete que perdona nuestros pecados para siempre.

Jesús murió para cargar tus pecados. Limpio de pecados, puedes trabajar en transformar tus sentimientos en útiles herramientas para el servicio de Dios. Si son transformados, puedes tener compasión por el dolor de otras personas. Y puedes tener una determinación profunda para no equivocarte de nuevo.

Dios es especialista en nuevos comienzos, en transformar vidas y El te ayuda a empezar de nuevo.

Adaptado del Original de Tim Stafford.

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