Engendrando Discípulos
Pr. Osvaldo Carnival
BASADO EN: Juan 17:6
Introducción:
A uno le gustaría que los hijos estuvieran siempre, pero los buenos padres quieren que sus hijos crezcan. Los buenos padres se interesan en que sus hijos sean grandes hombres, mujeres de bien, hombres y mujeres de Dios. Pero para esto tenemos que pagar un precio, desprendiéndonos de ellos. De la misma manera pasa espiritualmente. Tener discípulos no es sólo tener niños, sino anhelar que esos niños puedan crecer, discípulos para convertirse en grandes líderes, que Dios los pueda usar mucho más que a nosotros mismos. Si él crece, yo crezco, y mi gozo es mayor.
El vs. 4 de la oración de Jesús dice: “He acabado la obra que me diste que hiciese“.
Debo concentrarme en la tarea
Que podamos decirle al Padre, “He acabado la obra que me diste para hacer”, para esto debo concentrarme. Uno de los errores que muchas veces cometemos es comenzar a hacer muchas cosas a la vez y no terminarlas. Empezar a leer un libro y no terminar.
Jesús dice “yo vine para algo, completé la obra, y Padre te doy gracias porque he acabado la obra que me diste“. Si Dios te ha dado algo para hacer, termínalo.
Y esto se desarrolla a través de un habito, no sólo en nuestra vida cristiana, sino también en la vida secular. Cuántos son los que comienzan algo y nunca lo terminan. Cuando llegamos a Cristo lo trasladamos, necesitamos hacer de esto un hábito de nuestra personalidad, lo que comienzo debo terminarlo, con esfuerzo, con sacrificio, pero debo terminarlo. Esto genera un hábito en nuestra vida, que cuando lo trasladamos a las cosas serias de la vida se vuelve a repetir la misma conducta.
Jn. 4:34 dice: “Yo tengo otra comida, hacer la voluntad del que me envió, y que acabe su obra“.
Yo tengo prioridades. El Señor tenía un orden en su vida. Todo el que quiera terminar lo que empieza debe tener un orden inalterable de prioridades en su vida. (Jn. 17:6).
I – CÓMO SE ENGENDRAN DISCÍPULOS (v. 6)
El primer elemento es que las vidas son de Dios. Él tiene derecho de creación, de redención porque nos a redimido, y tiene derecho de elección porque él nos ha elegido.
Es decir todo esto nos confirma que Dios tiene derecho y por eso las almas son de Él, pero Jesús dice: “Pero tú me los diste…”. Esto es una revelación espiritual. Las almas son de Dios pero Él nos las da.
Jesús pasó una noche pidiéndole los discípulos al Padre, quiere decir que Él le dice: “Tuyos eran pero tú me los diste, porque yo te los pedí“. Quiere decir que si quiero tener discípulos tengo que pedírselos a Dios. Este es el primer paso.
Ana no tenía hijos y le pidió al Señor y él le dio a Samuel (significa hijo pedido), Saúl (significa hijo), los discípulos también se deben de pedir.
Jesús sabía que las almas y los discípulos eran del Padre, “tuyo son…“, tú me las diste… nunca me voy a olvidar que tuyos son.
Las almas son de Dios, los discípulos son de Dios… aunque él dice tú me las diste, esto no significa que fueron enajenadas del Padre, sino saber para que Dios me da los discípulos, los hijos.
Para que voy a ser discípulo, no eran enajenadas del Padre, sino que Jesús sabía que el Padre se los dio para que él las haga todavía mas del Padre.
Jesús sabía, el Padre me las dio para que yo las haga mas de él todavía. No para que yo piense que me pertenecen a mí, tu me los diste, pero nunca te olvides que son de Dios…
Cómo yo voy a ganar los discípulos (v.6). Primero pidiéndoselo a Dios, ¿de dónde van a venir? Del mundo, no de la célula de mi hermano, no es ir a pescar en la célula de mi hermano. “Se te ve medio caído: ¿tu líder te llama? Me parece que estás como una ovejita desamparada, si estuvieras conmigo eso no te ocurriría. Debemos de guardarnos, el Señor dice: “del mundo me los diste”. ¿Dónde vamos a alcanzar, de dónde nos va a dar los discípulos? Primero me los va a da espiritualmente en oración, segundo me los va a dar del mundo, de mis relaciones cotidianas, no hay mejor manera de poder ganar las almas, sino a través de la evangelización personal.
II – CÓMO DESARROLLAR DISCÍPULOS PARA QUE SEAN GRANDES LÍDERES
¿Qué hizo el Señor una vez que ya los tuvo?
v.8 Lo primero que hace:
Les da la palabra, ¿Cómo los forma?, a través de la ministración de la palabra.
Lo segundo:
Los cubrió en oración, orar por cada uno de ellos, tener una lista y orar por él… por su problema y sus necesidades, esto implica conocer sus necesidades a través de una relación con ellos. (v.9).
Que aun en la prueba o en la lucha, en la tentación el Espíritu Santo venga a ellos.
La primera oración que hizo Jesús es para que sean uno, esto es tan interesante cuando tenemos discípulos se empiezan a pelear entre ellos, quien está mas con el padre, oro para que ellos sean un equipo, solo uno (v.11).
En segundo lugar oró para que sean guardados. Orar para guardar a nuestra gente de resentimientos, malos entendidos, rencores, heridas, el Señor tenía un equipo de doce y cuenta la Biblia que Judas abrió su corazón a Satanás y que Satanás entró al corazón de Judas. Entonces el Señor ora y dice: “Señor, guárdalos en tu nombre, en tu verdad” (v.12).
En tercer lugar oro para que vivan en Santidad (v.17).
III – CÓMO CONVERTIR LOS DISCÍPULOS EN LÍDERES
Primero enviándolos, cuando los envió les estoy dando oportunidad, el Señor los envió de dos en dos, son muy nuevitos (v. 18). El Señor los envió, vayan, sanen a los enfermos, les dio las pautas en Lucas 10, vayan, yo los espero al regresar. El Señor le dio oportunidades, le dio chances, ganas de poder crecer, son aquellos que los reconocen.
En segundo lugar tenía la seguridad que ellos iban a dar fruto (v.20). Ahora el Señor cree que la obra que él hizo ahora la van a ser sus discípulos, el Señor confiaba en su gente, que van a ser fieles, le van a salir bien.
Esto es decisivo, que nosotros podamos creer en nuestros hijos, empujarlos y decirles te va a ir bien.
Comienza a ganar personas y hacer discípulos para Cristo, Él ha prometido estar contigo hasta el fin del mundo.
extraído de www.catedraldelafe.org





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